Barak Obama ha dado una lección de democracia y respeto a sus partidarios y detractores cuando, durante un mitin en Florida, miembros de la comunidad negra le abuchearon y desplegaron una pancarta en la que se podía leer: ¿Qué pasa con los Estados Unidos negros, Obama?
Varios jóvenes interrumpieron dos veces el discurso del primer afroamericano de la historia con posibilidades de alcanzar la Casa Blanca, acusándolo de no defender activamente los intereses de la comunidad negra de los Estados Unidos.
Mientras el público respondió con abucheos, el candidato presidencial se comprometió a responder a todas las preguntas de los manifestantes cuando teminara su discurso y así lo hizo. Con este sencillo hecho, Obama ha dado una lección de democracia y respeto.
Estamos acostumbrados a que en los actos políticos las fuerzas de seguridad expulsen al público que abuchea o despliega una pancarta contra el orador, olvidando que la democracia es el Gobierno de la mayoría pero respetando las minorías.
A pesar de que durante el proceso de primarias Obama fue el candidato más votado por la comunidad negra, en las últimas semanas han proliferado las voces de líderes afroamericanos acusándolo de no prestar suficiente atención a esta comunidad.